Guiando a cuidadores y pacientes con Alzheimer en fases iniciales

EJERCICIOS FÍSICOS

La actividad física incorporada a la rutina diaria y acompañada de una buena dieta puede producir grandes beneficios sobre el deterioro cognitivo y la demencia.

  • Mejora la percepción de “salud” a nivel físico, emocional y cognitivo.
  • Ayuda a aumentar la autonomía, reducir el número de caídas y mejorar la calidad de vida.
  • Fortalece el vínculo emocional entre el cuidador y la persona con Alzheimer.

Para ello, se ha desarrollado una gimnasia específica para la Demencia Senil de Tipo Alzheimer (DSTA) con el fin de estimular la movilidad, la coordinación, la memoria, relajar el cuerpo y mejorar la relación con el resto de las personas.

Movernos para retrasar la dependencia el mayor tiempo posible

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